Primera experiencia

 En el caminar por la corrección de estilo se tiene la oportunidad de leer acerca de muchos temas, cuando inicié este recorrido en forma independiente, es decir trabajar como freelance desde mi casa, tenía que corregir temas relacionados con la agricultura, con ganadería, crianza y cultivo de diversas especies (pollos, peces, iguanas, avestruces y hasta ranas), pues compré un ejemplar de una revista llamada así “AgriCultura” y me percaté de que la habían publicado con muchos errores, envié el ejemplar con mis anotaciones resaltadas y me brindaron la oportunidad de trabajar como su correctora de textos. Obviamente yo no sabía nada respecto de estas temáticas, pero sí conocía reglas ortográficas, gramática, semántica y redacción. Mi trabajo consistía en hacer amena la lectura de esos artículos que eran escritos con muchos tecnicismos, pero que llegaban a personas que en su mayoría no habían asistido a una universidad pues vivían y dependían cien por ciento de sus ingresos en el campo. Debido a ello cree el lema “si lo entiendo yo, lo entiende cualquiera”. Funcionó tan bien que el gerente de edición de la revista decía que no se publicaba nada si antes no pasaba por mis ojos. Así, a la par de esa revista, llegaron otras y seguía corrigiendo tesis de grado, es decir los temas abundaban y si bien es cierto que no iba convirtiéndome en experta acerca de cada tema que leía, algo iba quedando en mi mente y luego me servía para prestar de mejor manera mis servicios. AgriCultura fue el inicio de esta aventura que, después de 27 años, nos sigue motivando porque aprendimos que lo mejor que podemos hacer en compartir nuestros conocimientos y la forma de hacerlo de parte nuestra es mediante la redacción…

Carmen Alicia Arévalo.